Gemini ya tiene aplicación de escritorio para Windows. Google ha llevado su asistente de inteligencia artificial a Windows 10 y Windows 11, después de estrenarlo anteriormente en macOS, con una propuesta pensada para reducir al mínimo la fricción a la hora de invocarlo. El acceso se realiza mediante el atajo Alt + Espacio, de forma que podemos abrir Gemini sobre cualquier tarea que estemos realizando, hacer una consulta rápida y volver inmediatamente al trabajo sin tener que pasar por el navegador.
De momento, eso sí, la aplicación no supone una reinvención profunda de Gemini en el escritorio. Visualmente se mantiene bastante cerca de la experiencia web, con una ventana ligera y un panel lateral desde el que podemos acceder a Notebooks y conversaciones recientes. Ese planteamiento puede resultar incluso positivo para quien ya utiliza Gemini habitualmente, porque mantiene una interfaz familiar, pero deja claro que esta primera versión está pensada sobre todo como una vía de acceso más rápida y permanente al servicio.
La parte más interesante llega con Gemini Spark, el agente personal de Google. Spark está diseñado para ejecutar tareas de varios pasos y puede seguir trabajando en la nube aunque nuestro ordenador esté apagado, siempre bajo las instrucciones y permisos que haya definido el usuario. El cambio de enfoque es importante: en lugar de limitarse a responder preguntas, Google quiere que Gemini pueda encargarse de trabajos completos, mantener rutinas y ejecutar procesos de forma continuada.
Esa capacidad se apoya en la integración con aplicaciones conectadas como Gmail, Calendar, Drive, Docs, Sheets, Slides, YouTube y Maps. Las conexiones no se activan automáticamente, sino que es el usuario quien decide qué servicios puede utilizar Spark. A partir de ahí, el agente puede ayudar a revisar correos, organizar información, preparar documentos o realizar tareas recurrentes. Google estructura estas funciones alrededor de Tasks, Skills y Schedules, que permiten definir acciones concretas, enseñar determinados procedimientos y programar su ejecución.
La aplicación también incorpora las capacidades generativas de Gemini más allá del texto. Nano Banana se encarga de la generación y edición de imágenes, mientras que Gemini Omni extiende esas posibilidades al vídeo mediante una experiencia conversacional que puede combinar instrucciones de texto, imágenes y clips. Esto convierte la aplicación de escritorio en un punto de acceso bastante más amplio al ecosistema de IA de Google que una simple ventana para mantener conversaciones.